pensamientos_negativos

Siempre he tenido la sensación de que los pensamientos se transforman en energía y vibraciones y estas a su vez influyen en las cosas que nos pasan y en  la manera en que la vida nos trata.
Unos lo llaman Karma, otros relación causa-efecto y muchas corrientes filosóficas, religiosas o psicológicas lo han estudiado. La cuestión es que cuando nuestros pensamientos van en una dirección, todo lo que ocurre a nuestro alrededor se mueve hacia esa dirección.
No nos damos cuenta y no se puede demostrar con datos constatados pero os aseguro que es así.
Sólo teneis que estar atentos a cuanto sucede, tanto a vosotros como a los demás.
Cuando estamos metidos en una situación laboral, familiar,afectiva o de otro tipo que no nos gusta, proyectamos ese malestar y si vamos acumulando tensión sin mirar de frente el problema y sin resolverlo,las circunstancias externas harán que lo afrontemos en forma de, por ejemplo, un accidente en el trabajo que hace que nos despidan.
No es casualidad es causalidad.
Por otra parte y de modo inconsciente, de los pensamientos que creamos a lo largo del día el 80% son negativos.


¿Porqué la mayoría de nuestros pensamientos son negativos?


Nuestro esquema mental se va formando desde la infancia con las experiencias que vamos acumulando en forma de mensajes, gestos, silencios, muestras de cariño o de desprecio...en nuestro entorno familiar, educativo y social.
Así vamos "educando" nuestra conducta y adaptándonos a las adversidades en un intento de reducir al mínimo el impacto en nuestro ánimo de las situaciones desagradables y seguir funcionando con normalidad pero sin darnos cuenta vamos acumulando pequeñas (o grandes) heridas en el alma.


¿Cómo nos afecta  físicamente?


Cada pensamiento genera neurotrasmisores y distintas hormonas que provocarán una respuesta u otra en el organismo dependiendo de la positividad o negatividad de dichos pensamiento. Así veremos reflejado en el cuerpo lo que la mente está proyectando. Por ejemplo:


Una situación que no podemos "digerir" nos provocará dolor de estómago.
Una situación sostenida de miedo dañará nuestros riñones.

Y así podríamos seguir con todos los órganos ya que están directamente relacionados con las emociones.


¿Qué podemos hacer?

En primer lugar hacer un análisis general de nuestra vida y ver si hay ámbitos en los que estamos muy descontentos. Es evidente que la mayoría de las personas tienen en su vida situaciones difíciles o complicadas y no siempre se pueden cambiar pero hay otras que sí podemos cambiarlas.
Con este primer paso relacionaremos actitudes o pensamientos negativos con las circunstancias que nos rodean. Una vez que pongamos manos a la obra en los cambios vitales necesarios, esos pensamientos desaparecerán.

Con las situaciones que no podemos cambiar, al menos de inmediato, debemos cambiar igualmente el enfoque y darnos cuenta de si estamos en una actitud de víctima, de envidia hacia quien no sufre esa circunstancia o de queja constante que hará que se enquiste el problema.



Manos a la obra

Lo que no nos guste de nuestra vida y lo podamos cambiar, lo cambiamos YA.
Ante lo que no podamos cambiar, aceptación que no es lo mismo que resignación.

Aceptación es admitir que tenemos que vivir una situación determinada por desagradable que sea y hacerlo de forma positiva, con resiliencia. De la aceptación se aprende, se crece y se madura

Resignación es vivir esa misma situación en lucha interna constante por no querer admitir que debemos pasarla. La resignación es sufrimiento, no avanzamos, no crecemos y no maduramos.


La situación va a ser la misma, nosotros decidimos cómo la afrontamos.


Si todavía nos cuesta integrar esto hay ejercicios muy efectivos que realmente funcionan:


1- Propónte tres objetivos diarios relacionados con tus pensamientos:
       - No quejarte
       - No juzgar
       - No criticar


2- Busca en cada situación "negativa" la parte positiva


3- Baja el nivel de importancia de los acontecimientos


4- Ponle una buena dosis de humor a todo



Rodearse de personas positivas contagia esa actitud pero recuerda que si tu actitud es siempre negativa nadie querrá estar a tu lado.