felices

La vuelta de las vacaciones no siempre nos aporta la sensación de merecido descanso que buscábamos al comenzarlas pues la mayoría de las veces llenamos ese tiempo con las cosas que no hemos podido hacer durante el año o, en el peor de los casos, con trepidantes viajes que nos llevan a "matacaballo" recorriendo parajes y ciudades a un ritmo que ríete tu de los madrugones para ir a trabajar.
Así no hay manera de descansar.
Deberíamos plantearnos vivir todo el año con la sensación que tenemos cuando estamos de vacaciones. Si lo pensamos detenidamente, en vacaiones tambien surgen problemas, imprevistos, incidentes,... no es todo color de rosa pero como nuestra sensación es de "vacaciones" lo vivimos como algo lúdico.
Si el sol que tenemos encima es el mismo estemos donde estemos, ¿porque no lo sentimos igual? Eso podemos cambiarlo.
Empecemos por hacer las cosas que nos gustan en el tiempo que tenemos libre. Un hobby, una afición, eso que hace que nos sintamos bien.
Deporte, hagamos ejercicio, eso hará que físicamente estemos más ágiles, más flexibles. Pero no una disciplina impuesta como la que hace todo el mundo, si ir al gimnasio a hacer tablas repetitivas con las pesas te aburre, busca algo que realmente te divierta y olvídate de lo que te digan los de alrededor. Tal vez patinar o escalar, el futbol burbuja o el bootcamp. Hay infinidad de actividades que se salen de lo común y añaden un extra de diversión al hecho de hacer deporte.
Debemos hacer que cada mes del año sea como estar de vacaciones. Estar 11 meses sufriendo y esperando a que llegue el mes ansiado no puede ser bueno. Tenemos que pasar los doce meses disfrutando de lo que la vida nos ofrece en cada uno de ellos, de esta forma nuestro nivel de estrés bajará.
El descanso tambien tienen que ser proporcional al esfuerzo y periódico, no podemos estar todo el año apurando la máquina y pretender descansar en unos días de asueto, no tiene sentido, es desequilibrado.
Tambien propongo cambiar los hábitos de alimentación de los meses de verano, en los que cometemos muchos excesos.
Tomar más frutas y verduras de temporada.
Reducir los fritos, rebozados y salsas.
Beber más agua, menos cerveza, más zumos naturales hechos por nosotros en la licuadora y sin azúcar.
Así pues, os propongo un cambio de planteamiento general ahora que tenemos por delante un año hasta volver a tener vacaciones.
-Organización equilibrada del tiempo de trabajo y del tiempo libre.
-Hobbys.
-Deporte divertido.
-Descanso.
-Alimentación saludable.
Fácil, ¿verdad?
Pongamos manos a la obra y no dejemos que la rutina se apodere de nuestro buen humor.